Osteopatía

La osteopatía es una filosofía, una ciencia y un arte de la gestión de la salud

Una Filosofía: Unidad y globalidad del ser humano: cuerpo, mente y espíritu en su entorno. Interdependencia entre estructura y función. Capacidad del cuerpo para la prevención y autorregulación frente a la enfermedad.
Una ciencia: Se apoya en el conocimiento de las ciencias fundamentales: anatomía, fisiología, histoembriología, bioquímica, biofísica, biomecánica, semiología, patología, etc.
Un arte: Es la facultad propia de cada profesional descubrir la causa de la disfunción y proponerle su corrección. El síntoma es una de las expresiones de la pérdida de movilidad de la estructura.

La disfunción osteopática

Todas las estructuras del cuerpo tienen movilidad y deben estar libres respetando ejes, amplitud y ritmo. Cualquier disfunción biomecánica se transmite hasta el nivel celular, provocando un desequilibrio que afecta a todo el cuerpo, si éste se adapta, sigue adelante, si no puede adaptarse, aparece el síntoma como expresión. A menudo, la causa del síntoma puede ser encontrada lejos de la zona dolorosa.

El diagnóstico osteopático consiste en identificar la “disfunción osteopática” evaluando la movilidad de las distintas estructuras. El osteópata debe descubrir la causa de la aparición del síntoma: causa que puede estar lejos del lugar en que se manifiesta y que pudo originarse a partir de la gestación o el parto, durante la niñez o en la vida adulta.

El Tratamiento

Cada estructura músculo esquelética, visceral, craneal o fascial necesita técnicas apropiadas. Osteo-articulares, funcionales, viscerales, craneales, somato-emocionales, liquidianas, neuromeningeas, reflejas.
La sutileza y la precisión de los movimientos buscados necesitan de un largo aprendizaje y un importante desarrollo del sentido del tacto. Para saber si los problemas del paciente son de su competencia, el osteópata dispone de los medios de diagnóstico.
El osteópata utiliza sus manos como herramientas de diagnóstico y tratamiento. A través de ellas percibe la calidad de los tejidos y detecta las zonas de restricción. Luego aplica las técnicas según el tipo de tejido a tratar. No utiliza aparatos ni prescribe medicamentos.
Campo de aplicación
Desde su concepción hasta la edad más avanzada cualquier persona puede recibir un tratamiento osteopático. La osteopatía ayuda a mantener al cuerpo en equilibrio y actúa en la prevención de enfermedades.
El éxito de la osteopatía en el terreno de las lesiones osteo-musculares agudas dio lugar a la creencia popular de que es su único campo de acción. Sin embargo, la osteopatía llega a todos los tejidos del cuerpo: huesos y membranas del cráneo, fascias, líquidos, vísceras, nervios, entre otros. Teniendo en cuenta el funcionamiento biomecánico, fisiológico y la dimensión emocional.

21La siguiente lista por el concepto osteopático, no puede ser exhaustiva. Es solamente informativa. El osteópata trata a una persona con una dolencia, no a una enfermedad.
Estas son algunas dolencias y enfermedades que pueden mejorar con el tratamiento osteopático:
Dolores de cabeza: cefaleas, jaquecas (sin causa aparente), neuralgia de Arnold, algia vascular de la cara, neuralgia trigeminal, cefaleas de origen digestivo, alérgico, visual, menstrual, etc.

Problemas de la vista: muchas miopías, hipermetropías, estrabismo del niño, diplopía, inflamaciones (conjuntivitis, queratitis), hipertensión, glaucoma, manchas, vuelos, dolor en los ojos, dolor de cabeza al leer, fatigas de la vista, trastornos de la acomodación.
Síndrome de la articulación temporo-maxilar: dolor y molestia de la articulación. En todo tratamiento odontológico, ortodoncia o placas de descanso, el tratamiento osteopatico favorece la corrección, permitiendo que todo el cuerpo pueda adaptarse a esos cambios. La colaboración entre el odontólogo y el osteópata es indispensable.
Dolor de cuello y espalda. Insomnio.
Enfermedades infecciosas, virales, alérgicas: la osteopatía interrumpe el ciclo penoso de estas enfermedades repetitivas.
Problemas pulmonares: bronquitis, tos, disnea, asma, enfisema.
Problemas cardio-circulatorios: palpitaciones, arritmia, bradicardia, taquicardia, angina de pecho, hiper o hipotensión, varices, hemorroides, enfermedad de Reynaud.
Problemas digestivos: síndrome del vago, nauseas, trastornos de la vesícula biliar, estreñimiento, colitis, diarrea, dolores de estomago, hernia hiatal.
Problemas renales y urinarios: insuficiencia renal, cistitis, enuresis, incontinencia, dolores al orinar.
Problemas genitales, ginecológicos, sexuales: amenorrea, dismenorrea (dolores al menstruar), dolores durante las relaciones sexuales, trastornos de la menopausia, prostatismo, algunos casos de impotencia, de frigidez, de esterilidad.
Problemas endocrinos: insuficiencia de la hipófisis, trastornos de crecimiento, trastornos de tiroides, de cortico-suprarrenales, de ovarios.
Trastornos del sistema nervioso: En el niño déficit motor y mental. Anomalías del comportamiento y del aprendizaje. El tratamiento debe hacerse cuanto antes (desde los primeros días de vida). Ciertos trastornos motores, anomalías de la estática, del movimiento, de la palabra, del crecimiento, trastornos de la conciencia, convulsiones, síndromes psicoemocionales.
Problemas articulares: artritis, artrosis, dolores de articulación, dolor de espalda, neuralgia, ciáticas, cruralgias, neuralgias cervico-braquiales, periartritis, algunas tendinitis, esguinces. Las disfunciones osteopaticas favorecen el reuma y viceversa.
Problemas inclasificados: anemia, celulitis, calambres, depresión nerviosa, enfermedad de Dupuytren, eczema, fatiga, fatiga escolar, hipo, insomnio y trastornos del sueño, espasmofilia, vértigo.
Osteopatía y embarazo
La medicina osteopática puede ser curativa y preventiva en muchos aspectos. Pero es en el campo de la atención de niños y mujeres embarazadas donde su acción es más espectacular.
El embarazo provoca innumerables cambios en la futura mamá: emocionales, posturales, biomecánicos, hormonales, etc. Estos cambios importantes se producen en un lapso muy corto y, a menudo, se acompañan de trastornos varios como dolores, disfunciones digestivas, urinarias, sexuales y más.
El seguimiento osteopático durante este periodo permite una mejor adaptación a todos estos cambios, una mejor calidad de vida para la futura mama y su bebé. Un buen funcionamiento del aparato musculo-esquelético, del diafragma, del periné, permitirá un parto más fácil y una recuperación posterior mejor y más rápida. Al mismo tiempo, el feto recibirá un mejor aporte sanguíneo y una mejor oxigenación, así como la posibilidad de evitar malas posiciones o inconvenientes como la placenta previa, los cuales muchas veces obligan a una cesárea.
Osteopatía en bebés y niños
La cabeza es la parte más voluminosa del bebé y durante el embarazo y sobre todo el parto, queda sometida a fuerzas considerables. Se entiende fácilmente que estas fuerzas puedan dañar los huesos muy blandos todavía, en su estructura y en su movilidad uno con respecto al otro. Estos movimientos son micrométricos pero su importancia es determinante para el desarrollo sano del sistema nervioso.

Profesionales

Gonzalo Pereyra

GONZALO PEREYRA

Licenciado en Kinesiología, Osteopatía
gonspereyra@hotmail.com
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GONZALO S. PEREYRA. Lic. en kinesiología y Fisioterapia – Osteópata C.O. Egresado en la Escuela de kinesiología y Fisioterapia de la Universidad Nacional de Córdoba obteniendo el título en el año 2002 de Licenciado en Kinesiología y Fisioterapia. En el 2012 obtiene el título de Clínico Osteópata otorgado por la Escuela Argentina de Osteopatía tras rendir el examen internacional ante un tribunal conformado por jurados de Inglaterra, Suiza y Brasil. Desde el año 2002 y hasta la actualidad se desempeña como Kinesiólogo y Fisioterapeuta del Hospital Militar Córdoba. Desde el año 2012 se desempeña como Osteópata en el Centro Holístico Essere.

Turnos

LUNES MARTES MIERCOLES JUEVES VIERNES SÁBADO
Osteopatía9:00 a 14:00